Cuando alguien viene a mi consulta y me dice "quiero perder peso", lo primero que hago no es hablar de calorías. Lo primero es preguntar: ¿por qué está ahí ese peso?

Porque el peso en sí no es el problema. Es la señal de que algo más está pasando. Y si solo tratamos la señal sin buscar la causa, el cuerpo siempre la vuelve a poner.

"El peso es como el piloto de aceite del coche. Puedes taparlo con cinta adhesiva, pero el motor sigue sin aceite."

¿Qué puede estar detrás del peso que no baja?

En más de veinte años de consulta, he visto que detrás de un peso que no baja —o que sube y baja repetidamente— casi siempre hay una o varias de estas causas:

Resistencia a la insulina

Es una de las causas más frecuentes y más infradiagnosticadas. Cuando las células no responden bien a la insulina, el azúcar en sangre se regula con más insulina, y la insulina elevada favorece el almacenamiento de grasa, especialmente en la zona abdominal. La persona puede comer "bien" y seguir sin perder peso porque el problema no es la cantidad de comida, sino cómo la metaboliza.

Cortisol elevado

El estrés crónico mantiene el cortisol alto de forma sostenida. El cortisol eleva el azúcar en sangre (preparando al cuerpo para la acción), aumenta el apetito por alimentos calóricos y facilita el depósito de grasa visceral. Una persona estresada puede seguir una dieta estricta y no perder peso por esta razón.

Alteraciones tiroideas

El hipotiroidismo, incluso en grado subclínico, ralentiza el metabolismo basal. Muchas mujeres llevan años con síntomas de hipotiroidismo (cansancio, frío, estreñimiento, peso que no baja) sin diagnóstico porque sus analíticas "están en rango".

Desequilibrios hormonales en la perimenopausia y menopausia

La caída de estrógenos afecta directamente a la distribución de la grasa corporal, favoreciendo la acumulación abdominal. También altera el sueño, que a su vez afecta a las hormonas del hambre. Es un círculo que requiere un abordaje específico.

Microbiota intestinal alterada

La investigación de los últimos años muestra una relación directa entre la composición de la microbiota intestinal y la tendencia al sobrepeso. Una microbiota poco diversa puede extraer más energía de los mismos alimentos que otra más equilibrada.

Patrones emocionales con la comida

La comida cumple funciones más allá de la nutrición: calma el estrés, premia, consuela, acompaña. Cuando estos patrones están muy arraigados, ninguna dieta funciona a largo plazo si no se trabaja también esa dimensión.

Por qué las dietas solas no funcionan

Si el peso viene de una resistencia a la insulina no tratada, reducir calorías ayuda poco. Si viene de un cortisol elevado, hacer más ejercicio puede incluso empeorarlo. Si viene de un hipotiroidismo no diagnosticado, ningún plan alimentario va a ser suficiente.

Tratar el peso sin investigar la causa es como dar analgésicos para una apendicitis. El dolor mejora temporalmente, pero el problema sigue ahí.

"No es falta de voluntad. Es que nadie te ha buscado la causa."

¿Cómo se busca la causa?

Un abordaje médico serio del peso incluye:

Solo cuando se conoce la causa se puede diseñar un plan que funcione de verdad.

¿Llevas tiempo sin entender por qué no pierdes peso?

En consulta buscamos la causa real. No te damos otra dieta.

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Referencias

Bray GA, Frühbeck G, Ryan DH, Wilding JP. Management of obesity. Lancet. 2016;387(10031):1947-56.

Lean ME, Astrup A, Roberts SB. Making progress on the global crisis of obesity and weight management. BMJ. 2018;361:k2538.